Mi experiencia escolar
Katherine Olate Sepulveda
Mi experiencia escolar estuvo marcada
por muchos cambios, tanto en el ambiente
académico/ educativo, emotivo/emocional y desarrollo personal, alcanzando la
iniciación al proceso de maduración y a
su vez valoración de lo que es estar en la escuela e ir aprendiendo los
conceptos y conocimientos que se nos van entregando a lo largo del ciclo
escolar.
Los cambios mencionados fueron generando rupturas en etapas escolares, esto se debe a los constantes cambios de colegios y liceos en que me vi envuelta, todo con un fin de que pudiera encontrar un establecimiento en el cual pudiera adaptarme y lograra tener un buen desempeño académico, a su vez, el colegio escogido, era la mejor opción en cada etapa escolar, dependiendo de los intereses que tenía mi familia en mi (por ejemplo estar en un liceo técnico, para poder entrar a trabajar apenas terminara de estudiar o cambiarme a un liceo científico-humanista para poder ingresar a la Universidad y sacar una carrea profesional).
Tras esto, mencionar lo que más me gustaba de estar en un establecimiento académico – y tomando en cuenta mi experiencia personal- era la interacción social que se creaba entre pares, ya que pude conocer y relacionarme con una variedad de personas que quizás nunca en la vida me hubiera podido encontrar principalmente por un tema de distribución territorial, completamente diferentes, tanto por su condición socio-económica, como su manera de pensar sobre la vida y los acontecimientos sociales que ocurrían en esos momentos, uno/as con una mirada más critica que otro/as.
Por el contrario, lo que me disgustaba de todo este proceso educacional, era la postura que tenían los establecimientos en cuanto a lo que transmitían a lo/as estudiantes; ser competitivos entre nosotros/as mismo/as, estresarnos con pruebas estandarizadas que solo ayudaban a mantener el prestigio del colegio o por el contrario, crear uno, no enfocarse en temas que afectan directamente a sus estudiantes como la segregación escolar por parte de profesores/as hacia estudiantes con problemas de aprendizaje, la discriminación de lo/as mismo/as en cuanto a la división de un curso (humanistas-científicos) y tomar más atención a aquello/as que esto/as creían que les iría mejor en un futuro académico como es la Universidad (en el caso de los científicos/matemáticos). Las horas escolares era otro tema que me disgustaba mucho, ya que (como la mayoría de lo/as escolares) la jornada completa (8 horas) no era bien utilizada, teniendo muchos ramos de relleno. Y por último, que no existiera estructuralmente un buen ambiente para hacer clases, ya que muchas veces, la biblioteca estaba con problemas, los computadores no funcionaban y los datas estaban malos, haciéndose más difícil de desarrollar la clase.
En cuanto al curso que más recuerdo, podría decir que son varios, ya que, como he repetido, mis etapas escolares se fueron cambiando de forma brusca; séptimo año es uno de los primeros, lo recuerdo ya que tuve que estudiar demasiado a fin de año para poder ingresar al nuevo establecimiento a través de examen; Octavo básico paso lo mismo, tuve que prepararme todo el año para nuevamente rendir otro examen y ver en que liceo podía quedar, pero a diferencia del anterior, compartí un año con un curso que se conocía desde toda la vida, pese a esto, pude adaptarme fácilmente y ganarme el cariño de todo/as: Primero medio lo recuerdo ya que fue la segunda vez en vida en la cual me volvía a sentir pequeña y que estaba conociendo un mundo completamente nuevo, seguido de esto, en segundo medio nuevamente tuve que prepararme para rendir examen a fin de año, ya que me cambiaba a un liceo Humanista-Científico; Tercero medio lo recuerdo ya que nuevamente tuve que adaptarme a un curso nuevo, donde la mayoría se conocía desde kínder y finalmente cuarto medio es el curso el cual tengo un recuerdo más fresco y estresante, ya que tuve que prepararme todo el año para nuevamente rendir otro examen (el final) el cual iba a marcar mi vida y futuro (o así lo pensaba en ese entonces).
Finalmente, en cuanto a lo que facilitaba mi aprendizaje, era principalmente, que el/la profesor/a que estaba realizando la clase, pudiera mantenerme entretenida y concentrada en lo que estaba exponiendo, no porque fuese una obligación en que yo aprendiera, sino más bien, para poder trasmitir un conocimiento de manera consciente, para esto, me ayudaba mucho que las clases fueran dinámicas y a su vez exigentes, ya que mi concentración es de muy corto plazo, por ende que la persona que estaba realizando la clase, lo hiciera cambiando los puestos de forma circular, realizando preguntas constantemente a lo/as estudiantes y haciendo que esto/as dialoguen y piensen acerca de lo que se habla, me ayudaba demasiado, mucho más si esto iba acompañado de un monitoreo de lecturas. Por el contrario, lo que dificultaba mi aprendizaje, era que el/la profesor/a pasara toda la materia de memoria, realizara dictados, expusiera powerpoint con materia sin explicarla del todo y que no fuesen exigentes.
Los cambios mencionados fueron generando rupturas en etapas escolares, esto se debe a los constantes cambios de colegios y liceos en que me vi envuelta, todo con un fin de que pudiera encontrar un establecimiento en el cual pudiera adaptarme y lograra tener un buen desempeño académico, a su vez, el colegio escogido, era la mejor opción en cada etapa escolar, dependiendo de los intereses que tenía mi familia en mi (por ejemplo estar en un liceo técnico, para poder entrar a trabajar apenas terminara de estudiar o cambiarme a un liceo científico-humanista para poder ingresar a la Universidad y sacar una carrea profesional).
Tras esto, mencionar lo que más me gustaba de estar en un establecimiento académico – y tomando en cuenta mi experiencia personal- era la interacción social que se creaba entre pares, ya que pude conocer y relacionarme con una variedad de personas que quizás nunca en la vida me hubiera podido encontrar principalmente por un tema de distribución territorial, completamente diferentes, tanto por su condición socio-económica, como su manera de pensar sobre la vida y los acontecimientos sociales que ocurrían en esos momentos, uno/as con una mirada más critica que otro/as.
Por el contrario, lo que me disgustaba de todo este proceso educacional, era la postura que tenían los establecimientos en cuanto a lo que transmitían a lo/as estudiantes; ser competitivos entre nosotros/as mismo/as, estresarnos con pruebas estandarizadas que solo ayudaban a mantener el prestigio del colegio o por el contrario, crear uno, no enfocarse en temas que afectan directamente a sus estudiantes como la segregación escolar por parte de profesores/as hacia estudiantes con problemas de aprendizaje, la discriminación de lo/as mismo/as en cuanto a la división de un curso (humanistas-científicos) y tomar más atención a aquello/as que esto/as creían que les iría mejor en un futuro académico como es la Universidad (en el caso de los científicos/matemáticos). Las horas escolares era otro tema que me disgustaba mucho, ya que (como la mayoría de lo/as escolares) la jornada completa (8 horas) no era bien utilizada, teniendo muchos ramos de relleno. Y por último, que no existiera estructuralmente un buen ambiente para hacer clases, ya que muchas veces, la biblioteca estaba con problemas, los computadores no funcionaban y los datas estaban malos, haciéndose más difícil de desarrollar la clase.
En cuanto al curso que más recuerdo, podría decir que son varios, ya que, como he repetido, mis etapas escolares se fueron cambiando de forma brusca; séptimo año es uno de los primeros, lo recuerdo ya que tuve que estudiar demasiado a fin de año para poder ingresar al nuevo establecimiento a través de examen; Octavo básico paso lo mismo, tuve que prepararme todo el año para nuevamente rendir otro examen y ver en que liceo podía quedar, pero a diferencia del anterior, compartí un año con un curso que se conocía desde toda la vida, pese a esto, pude adaptarme fácilmente y ganarme el cariño de todo/as: Primero medio lo recuerdo ya que fue la segunda vez en vida en la cual me volvía a sentir pequeña y que estaba conociendo un mundo completamente nuevo, seguido de esto, en segundo medio nuevamente tuve que prepararme para rendir examen a fin de año, ya que me cambiaba a un liceo Humanista-Científico; Tercero medio lo recuerdo ya que nuevamente tuve que adaptarme a un curso nuevo, donde la mayoría se conocía desde kínder y finalmente cuarto medio es el curso el cual tengo un recuerdo más fresco y estresante, ya que tuve que prepararme todo el año para nuevamente rendir otro examen (el final) el cual iba a marcar mi vida y futuro (o así lo pensaba en ese entonces).
Finalmente, en cuanto a lo que facilitaba mi aprendizaje, era principalmente, que el/la profesor/a que estaba realizando la clase, pudiera mantenerme entretenida y concentrada en lo que estaba exponiendo, no porque fuese una obligación en que yo aprendiera, sino más bien, para poder trasmitir un conocimiento de manera consciente, para esto, me ayudaba mucho que las clases fueran dinámicas y a su vez exigentes, ya que mi concentración es de muy corto plazo, por ende que la persona que estaba realizando la clase, lo hiciera cambiando los puestos de forma circular, realizando preguntas constantemente a lo/as estudiantes y haciendo que esto/as dialoguen y piensen acerca de lo que se habla, me ayudaba demasiado, mucho más si esto iba acompañado de un monitoreo de lecturas. Por el contrario, lo que dificultaba mi aprendizaje, era que el/la profesor/a pasara toda la materia de memoria, realizara dictados, expusiera powerpoint con materia sin explicarla del todo y que no fuesen exigentes.
0 comentarios:
Publicar un comentario